Conoce nuestra historia
Cuando Aina Barca llegó a Hetauda por primera vez, descubrió una realidad que cambió su vida: niños y jóvenes con discapacidad intelectual vivían escondidos, sin escuela ni atención. Decidió quedarse y actuar. En un entorno donde casi nadie —ni la comunidad ni las autoridades— veía necesaria una escuela para ellos, Aina comenzó a imaginar lo imposible.
Gracias al apoyo de donantes españoles, se construyó una pequeña escuela de 45 m², sin agua, sin electricidad y sin baño, pero llena de esperanza. Era un espacio humilde, dividido por una cortina, donde tres maestras comenzaron a enseñar. Por primera vez, estos niños tenían un lugar donde aprender y sentirse dignos.
En pocos meses, las aulas se llenaron. La lista de espera crecía, y Aina entendió que el sueño debía seguir expandiéndose. Empezó entonces una nueva carrera: buscar terreno, recursos y aliados para seguir construyendo esperanza.
En 2017 se adquirió un autobús escolar que transformó la vida de decenas de niños. Cada día recoge a quienes antes ningún vehículo quiso recoger. Un autobús que abre caminos donde antes solo había barreras.
En 2018 se inauguró un nuevo edificio de la Escuela Asha, fruto de años de esfuerzo compartido y del apoyo de muchos socios y donantes. Una escuela más amplia, luminosa y accesible, donde más niños pueden aprender, crecer y recibir la terapia que necesitan. El edificio inicial se transformó en un taller ocupacional, para que los jóvenes aprendan un oficio y ganen autonomía.
En 2020, el Ayuntamiento de Hetauda cedió un terreno para construir una nueva residencia Asha. Durante tres años, con el esfuerzo del equipo y el apoyo de muchos donantes, aquel sueño tomó forma. En 2023 inauguramos un espacio propio y digno para los niños que son huérfanos o que viven en situaciones de riesgo en sus hogares. Hoy, dos edificios llenos de vida ofrecen cuidado, protección y amor a quienes más lo necesitan, convirtiéndose en un verdadero hogar donde pueden crecer seguros.
En 2024 ampliamos la Escuela Asha con la construcción de un segundo piso. Actualmente, más de 90 niños y jóvenes reciben educación especial, fisioterapia y formación en el taller ocupacional cada día en nuestras instalaciones de Hetauda. Hetauda sigue siendo el corazón del modelo Asha: el lugar donde la esperanza empezó y desde donde sigue multiplicándose.
el taller ocupacional para ofrecer más oportunidades laborales a los jóvenes con discapacidad.
el edificio central de la residencia (con cocina, comedor y sala de juegos) para mejorar la vida diaria de los niños.
el camino de acceso a la residencia, para que todos puedan llegar con seguridad.
un nuevo autobús escolar que asegure que ningún niño se quede atrás.