NUESTRA HISTORIA
Todo empezó con un sí.
En 2012, Aina Barca, una joven española de 21 años, viajó a Nepal. Lo que encontró allí le cambió la vida para siempre: cientos de niños y niñas con discapacidad intelectual vivían escondidos, sin escuela, sin atención y sin voz. Aina no pudo mirar hacia otro lado. De regreso a España, con el apoyo incondicional de su padre, Francesc Xavier Barca, registró la ONG Familia de Hetauda.
Gracias a la confianza de socios y donantes, pronto nació la primera escuela de educación especial: Asha School (Escuela de la Esperanza), en Hetauda, al sur de Nepal. Allí, por primera vez, los niños con discapacidad pudieron aprender, recibir fisioterapia y sentirse parte de una comunidad.
Lo que comenzó como una pequeña escuela pronto floreció. Se sumaron un taller ocupacional, una residencia escolar, un servicio de fisioterapia y un programa de apoyo familiar.
Cada espacio nació del mismo impulso: que ningún niño vuelva a quedar atrás.
En 2019, aquel sueño tomó forma. Había nacido el modelo Asha, un modelo que no solo enseña, sino que cura, acompaña y transforma.
Con el tiempo, el modelo Asha que había nacido en Hetauda dejó de ser solo una realidad local
y se convirtió en un movimiento que multiplica la esperanza en todo Nepal.
A medida que el impacto crecía, también lo hacía la necesidad.
Ya no bastaba con ayudar en una sola ciudad.
Miles de niños en todo Nepal seguían esperando una oportunidad.
En ese momento, Kailash Neupane se unió al proyecto y, junto a Aina, impulsó la expansión del modelo Asha,
creando nuevas estructuras para hacerlo sostenible y llegar más lejos.
En 2019 se fundó la Si Asha Foundation (Nepal), responsable de gestionar los centros y coordinar al equipo local.
Un año después nació la Fundación Si Asha, con sede en Madrid, para canalizar recursos, alianzas y voluntariado internacional.
Así, lo que comenzó como un modelo educativo se transformó en un movimiento que multiplica la esperanza en todo Nepal.
Hoy, tres entidades —Fundación Si Asha, Si Asha Foundation (Nepal) y Familia de Hetauda— laten con un mismo propósito: llevar educación, dignidad y amor a los niños con discapacidad intelectual de Nepal.
Gestionamos tres centros educativos de atención integral en Hetauda, Katmandú y Bardibas, donde más de 150 niños y niñas reciben educación, fisioterapia y acompañamiento diario. A nuestro lado, más de 60 mujeres locales se han formado y trabajan como profesoras, cuidadoras y fisioterapeutas, liderando el cambio desde dentro y transformando sus comunidades.
Nada de esto habría sido posible sin vosotros, quienes creéis, donáis y acompañáis este sueño. Gracias a cada uno de vosotros, la esperanza sigue creciendo.
"Porque la esperanza no se tiene: se crea, cada día, con amor y acción."
Trabajamos para que los niños y jóvenes con discapacidad intelectual en Nepal puedan aprender, desarrollarse y vivir con dignidad. Desde este compromiso, también impulsamos la formación y el empleo de mujeres y comunidades locales, construyendo un modelo que genera inclusión desde dentro.
Soñamos con un Nepal donde todas las personas con discapacidad intelectual sean reconocidas, respetadas y acompañadas. Un país donde la inclusión, la dignidad y el amor formen parte de la vida cotidiana.
Creemos en lo que hacemos y lo damos todo para lograrlo. Cada día trabajamos con la convicción de que la acción transforma vidas.
Actuamos con responsabilidad y autenticidad. Cumplimos lo que decimos, y cada decisión refleja nuestros valores.
Somos honestos y abiertos. Compartimos cómo gestionamos nuestros recursos, porque la confianza se construye con claridad.
Defendemos una sociedad donde todos tengan las mismas oportunidades para aprender, trabajar y soñar. La diversidad nos hace más fuertes.
Ponemos el corazón en cada paso. Trabajamos con energía, entrega y alegría, porque el amor, cuando se pone en acción, transforma.
Elegimos mirar el lado luminoso de las cosas. Porque sin positividad, no hay esperanza.
“La primera vez que llegué a Nepal fue por casualidad, pero desde entonces todo cambió. Aprendí que la esperanza no se tiene: se crea, con determinación, amor y acción.”
Emprendedora social y escritora. Graduada en Trabajo Social. Máster en Gestión de ONG y Educación Especial.
“Creo en un Nepal donde la innovación y la educación lleguen a cada provincia. Mi sueño es que el modelo Asha se extienda por todo el país.”
Consultor y emprendedor. Fundador y CEO de KAii Group.
“Cuando me jubilé, decidí dedicar mi tiempo a lo que realmente importa: apoyar a mi hija y a todos los niños que ella soñó ayudar.”
Ingeniero Industrial y Doctor en Historia de la Ciencia.